lunes, 12 de noviembre de 2012

La Atlántida

El “complejo cultural” atlántico desapareció durante los trastornos sismológicos que acompañaron a las grandes inundaciones (tsunamis) subsiguientes al deshielo.
Platón sitúa el hundimiento, según le informaron los sacerdotes de Sais, hace 11.250 años, mientras la ciencia moderna dice que fue hace 11.557 años. La difusión de la civilización megalítica hacia Europa se produjo alrededor de esta época y, puesto que las fechas correspondientes a las culturas Tartessos, en el sur de España, el norte de África y las islas mediterráneas están siendo constantemente retrasadas, todas ellas se acercan al período de la última retirada de los glaciares y del supuesto éxodo desde la Atlántida.
Debido al aumento general del nivel de las aguas en relación con el hundimiento de la costa en muchas partes de Europa y África, que tuvo lugar en las Edades de Piedra y de Bronce, muchas otras tierras sumergidas a la orilla del mar podrían encerrar nuevos elementos.

   
Pero lo importante no son las ruinas y los restos de ciudades, palacios y templos sumergidos, sino la cultura que sobrevivió.
Hace más de 11.000 años la tierra fue sacudido por violentos terremotos y muchas partes costeros se hundieron en el mar; sólo quedaron algunos restos de civilizaciones que existían con anterioridad a este cataclismo mundial. Entonces, la civilización comienzo de nuevo, pero no de cero.
Pero no se si fue el agua o la estupidez humana lo que nos atrazó. Hace 400 años la Inquisición  quemaba en la hoguera al que enseñaba estos conocimientos, ya presentes en los hombres de ciencia 5.000 años a.C.
Existen un sinnúmero de indicios de la existencia de una civilización muy avanzado que penetró las civilizaciones que reaparecieron de nuevo en el mundo.
Los sobrevivientes de estas altas culturas se dispersaron por todas partes en busca de refugios y donde llegaron mezclaron su cultura y sus conocimientos con los tradiciones y costumbres de los grupos sobrevivientes.
Hay certezas de culturas similares a ambos lados del Atlántico – de los mayas, incas y aztecas en el lado americano con las civilizaciones babilónicas de Asia Menor, los etruscos prerromanos de Italia, los aqueos helénicos de Homero, las culturas de Micenas y Creta y las mauritánicas antiguas del norte de África.
Todos estos pueblos adoraban al Sol en templos orientados astronómicamente; utilizaban un calendario del mismo tipo fundamental, embalsamaban a sus muertos y conocían la redondez de la Tierra, 3.000 años antes de Moisés.
En las leyendas de los Incas y la mayoría de los mitologías de las primeras civilizaciones de América están presente las historias de Atlándida y de su hundimiento, de sus sabios y seres superiores.

Leyendas de diluvios

En total se han rastreado más de quinientas leyendas sobre el diluvio en todo el mundo.

En documentos aztecas conocida como Vaticano-Latin Codex se dice que el tiempo se divide en “soles”, siendo la nuestra la era de “Los Hijos del Quinto Sol”. Antes que nosotros, afirma el Vaticano-Latin Codex, en la era del Cuarto Sol o Tzontlilic, se produjo una destrucción masiva a manos de un diluvio.
En otro documento azteca, la Piedra del Sol de Axayacatl, se especifica que los hijos del Cuarto Sol perecieron a manos de la diosa del agua “Chalchiuhtlicue”. “La destrucción se produjo en forma de lluvias torrenciales e inundaciones. Las montañas desaparecieron y los hombres se transformaron en peces”.
 
En Colombia los indios chibchas mantienen viva la leyenda de Chía, que utilizó sus medios mágicos para provocar un diluvio en el que pereció la mayoría de la población.
En Ecuador son los indios que relatan una vieja leyenda sobre un diluvio del que escaparon solo dos hermanos que se habían refugiado en una alta montaña.
Por su parte, en Perú, son muchas los mitos referentes a un indio a quien una llama advirtió de que iba a producirse un diluvio, salvándose gracias a aquella advertencia.
También los mapuches de Chile, y los yamana de Tierra de Fuego mantienen tradiciones similares.
Entre los inuit de Alaska, existe también una tradición sobre un terrible diluvio que, acompañado de un terremoto, se extendió por toda la tierra.
Los luisenos de baja California cuentan una leyenda sobre un diluvio que inundó todas las montañas y destruyó a la mayor parte de la humanidad.

También ente los indios Dakotas se afirmaba “el mar y las aguas habían anegado en una época la tierra, de forma que toda vida humana quedo destruida“.

Por su parte, los chickasaws aseguraban que el mundo había sido destruido por el agua “pero una familia se salvó junto con una pareja de cada especie animal”.
Y el mito del cataclismo acuático no se limita a América.
En un lugar tan distante de la cálida California como el bosque tropical malasio, los chewong creen que cada cierto tiempo su mundo se ha visto boca abajo, siendo inundado y destruido por el agua.

En Laos, al norte de Tailandia, existe la leyenda de unos seres llamados los Thens, que provocaron el fin de una era creando un diluvio del que sólo se salvaron tres grandes hombres y varias mujeres a bordo de una canoa.

Asimismo los karins de Birmania poseen unas tradiciones sobre el diluvio, al que tan sólo sobrevivieron dos hermanos a bordo de una embarcación. En Vietnam se especifica que esos hermanos, hombre y mujer, iban acompañados de una pareja de cada especie animal.
Hasta en el Egipto faraónico se recoge esta leyenda. En un texto funerario conservado en la tumba del faraón Seti I se habla del diluvio. Las razones de ese cataclismo aparecen reflejadas en el capítulo CLXXV del Libro de los Muertos donde el dios Toth sentencia: “… voy a destruir todo cuanto he creado. La Tierra se hundirá en el mar por medio de un diluvio, y su superficie aparecerá lisa como en tiempos pretéritos…“.

Explicación científica del Diluvio Universal

Los expertos, bajo la dirección del profesor británico Chris Turney, relacionan con una inundación global el derrumbe del inmenso hielo de Laurentide, en Norteamérica, que supuso el mayor aumento de agua dulce en el planeta de los últimos 100.000 años y que tuvo lugar hace entre 12.000 y 11.500 años.
Explicación científica a los mitos de un Diluvio a escala mundial.
El proceso de deshielo descomprimió el gas metano contenido debajo del hielo, al norte de Canadá, provocando una explosión gigantesca.
La gran explosión producida, habría liberado una cantidad de energía equivalente a miles de bombas atómicas. Esta energía, habría derretido grandes capas de hielo en segundos.
Esta enorme cantidad de agua provocaría Tsunamis con olas gigantescas que se esparcirían por todo el mundo en cuestión de horas, provocando enormes inundaciones repentinas y permanentes en asentamientos humanos en las costas, y una elevación del nivel de los mares en todo el mundo.
Byron Pickering es el pintor del Dryas reciente
Teniendo en cuenta el hecho de que al igual que hoy en día, los asentamientos humanos más importantes se encuentran cercanos a las costas o a una altura sobre el nivel del mar relativamente baja, el impacto habría ocasionado un “Diluvio Universal”, es decir una gran inundación a escala mundial.
Lo reseñan las leyendas precolombinas, hindúes, mesopotámicas, egipcias, y centroamericanas.
Pero este diluvio no es el diluvio bíblico, que se produjo unos 6.500 años después.

La mayor catarata del mundo

Los paredones secos de las Dry Falls mostraban un paisaje muy diferente hace unos 12.000 años. La huella de su acción sobre la roca nos enseña lo que debió ser el conjunto de cascadas más grande del planeta cuando toda el agua del deshielo de la glaciación Wisconsin se precipitó por ahí.
Byron Pickering
Situadas en la cuenca del antiquísimo Grand Coulee, en la región donde actualmente reina el Río Columbia, los gigantescos acantilados de basalto que forman estas antiguas cataratas secas vieron pasar sobre ellas una cantidad de agua inconcebible. Y este era el asentamiento Clovis.
Río Columbia

jueves, 2 de agosto de 2012

martes, 31 de julio de 2012

En la costa de California

Científicos de la Univesidad de California en Santa Bárbara y de la Universidad de Oregón han descubierto diamantes microscópicos enterrados a pocos metros de la superficie de la isla de Santa Rosa, en la costa de Santa Bárbara. Tras ser analizados, los investigadores han concluido que pertenecen a un antiguo cometa que debió impactar en Norteamérica.

James Kennett, profesor emérito de la Universidad de California en Santa Bárbara, recuerda que fue en ese mismo momento de la prehistoria cuando se extinguió el mamut pigmeo, una versión enana y endémica de la isla, del mamut norteamericano.

El sedimento en el que se encontraron los restos hexagonales del cometa también está relacionado con otro tipo de diamantes y contiene pruebas que indican cambios ambientales muy bruscos, como los causados por un fuego.

"Hubo un episodio importante de extinciones hace 12.900 años", añade J. Kennett. Se estima que unos 35 tipos de mamíferos, como los félidos dientes de sable, y 19 tipos de aves desaparecieron de Norteamérica para siempre. "No se podría explicar este conjunto de materiales sin un impacto cósmico y una serie de incendios asociados". Esta hipótesis encaja con el enfriamiento climático abrupto como el que ha quedado registrado en los sedimentos oceánicos bajo el canal de Santa Bárbara (que separa a la isla Santa Rosa de California).

Dicho enfriamiento tuvo lugar cuanto el polvo debido a los múltiples impactos, las altas temperaturas y las altas presiones se elevó hacia la atmósfera causando una caída drástica de la radiación solar, dijo Kennett.

El enfriamiento del Dryas reciente fue muy claro en Europa. Y, aunque no fuese un fenómeno global, parece que el enfriamiento del agua oceánica no se circunscribió al Atlántico Norte sino que existen indicios de que afectó a muchas otras regiones y latitudes: desde la Patagonia, en Argentina, hasta el Mar de Sulu, en Filipinas.

El Dryas reciente terminó aún más bruscamente de como había comenzado. En unas pocas decenas de años, hacia el año 11.500 antes del presente, se produjo en Groenlandia una subida térmica de hasta 10ºC.